Me gusta la gente que se atreve, y los que sienten la necesidad de sacar las cosas. En el fondo, supongo que es lo que todos deberíamos hacer. Me encontré a Tito en el camino hace unos pocos años, y tanto él como los suyos serán seres estimados de por vida. Mil abrazos a los Ambrosios.
Desafío nuevos caminos buscando un hogar
en el cual parar a descansar aunque sea un rato nada más.
Sé que te voy a encontrar en la próxima salida,
dormida, escondida de los peligros de la humanidad.
Entre luces rojas de neón, azules o amarillas,
yo te busco en la revista con vista para no fallar,
te prometo que no me voy a enamorar de ti,
te prometo que al terminar me iré lejos de aquí
con mi canción de hostal,
y seguir, y rodar, por carretera nacional,
no sé cuál es mi destino ni lo quiero comprobar,
mientras tanto andar y rezar con que haya un beso más
y guardar en la retina los que iré dejando atrás.
Entre luces rojas de neón, azules o amarillas,
yo te busco en la revista con vista para no fallar,
te prometo que no me voy a enamorar de ti,
te prometo que al terminar me iré lejos de aquí
con mi canción de hostal,
y marchar dirección rumbo a cualquier lugar,
devorando autopistas en las que no haya que pagar
y pudiendo mirar el mar y los pájaros volar,
y esperar otra salida en la que haya un viejo bar…
… y mujeres que olvidar.
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8.7.09
7.7.09
Si el cielo está gris
Manolillo Chinato escribe...
La soledad no está tan sola...
¡No ves que a mí no me abandona!
Como una tempestad que va arrancando los tejados;
no sé quien me quitó lo que jamás me había dado.
Me asomo a la ventana siempre está lloviendo
y en mi vieja radio suena "Sol de invierno".
Perdido en el camino entre el amor y el odio;
tan cerca del cielo como del demonio...
¿Qué ha pasado que no quiere salir?
Un rayito de sol que me ayude a vivir.
¿Qué ha pasado? ¿Se ha olvidado de mí?
Y yo me siento triste si el cielo está gris.
Dame licor de ala de gaviota:
quiero volar, mojarme con las olas.
Dame licor de oreja de conejo
que quiero oír tu voz aunque estés lejos.
Venga, Manolillo, déjame el sombrero;
el del ala ancha que llega hasta el cielo.
Ponlo boca arriba, llénalo de versos;
déjalos volar, ¡que los reparta el viento!.
¿Qué ha pasado que no quiere salir?
Un rayito de sol que me ayude a vivir.
¿Qué ha pasado? ¿Se ha olvidado de mí?
Y yo me siento triste si el cielo está gris.
... y Fito y Robe hacen el resto. Qué delicia
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La soledad no está tan sola...
¡No ves que a mí no me abandona!
Como una tempestad que va arrancando los tejados;
no sé quien me quitó lo que jamás me había dado.
Me asomo a la ventana siempre está lloviendo
y en mi vieja radio suena "Sol de invierno".
Perdido en el camino entre el amor y el odio;
tan cerca del cielo como del demonio...
¿Qué ha pasado que no quiere salir?
Un rayito de sol que me ayude a vivir.
¿Qué ha pasado? ¿Se ha olvidado de mí?
Y yo me siento triste si el cielo está gris.
Dame licor de ala de gaviota:
quiero volar, mojarme con las olas.
Dame licor de oreja de conejo
que quiero oír tu voz aunque estés lejos.
Venga, Manolillo, déjame el sombrero;
el del ala ancha que llega hasta el cielo.
Ponlo boca arriba, llénalo de versos;
déjalos volar, ¡que los reparta el viento!.
¿Qué ha pasado que no quiere salir?
Un rayito de sol que me ayude a vivir.
¿Qué ha pasado? ¿Se ha olvidado de mí?
Y yo me siento triste si el cielo está gris.
... y Fito y Robe hacen el resto. Qué delicia
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Poemismos
Busco
Busco
Caricias cómplices y sinceras.
Trozos de tarde y de noche, de mañana.
Miradas brillantes, sonetos perfectos.
Una mano dormida bajo la almohada.
Imagino
Parajes bucólicos sin dueño ni verja.
Silencios atronadores, eternos.
Canciones bizarras.
Tesoros pequeños en cofres gigantes.
Despojos sombríos, hirientes guadañas.
Construyo
Ruinas sin planos ni esperanza.
Puentes colgantes de gruesas maromas.
Abandonos, desvelos, miserias.
Castillos de almenas torcidas y falsas
Vivo
Soñando en idiomas de acentos lejanos.
Trepando a cerezos henchidos de vida.
Jugando con trompos, mirando a la luna.
Ansiando encontrar el camino hacia casa.Leer más...
Caricias cómplices y sinceras.
Trozos de tarde y de noche, de mañana.
Miradas brillantes, sonetos perfectos.
Una mano dormida bajo la almohada.
Imagino
Parajes bucólicos sin dueño ni verja.
Silencios atronadores, eternos.
Canciones bizarras.
Tesoros pequeños en cofres gigantes.
Despojos sombríos, hirientes guadañas.
Construyo
Ruinas sin planos ni esperanza.
Puentes colgantes de gruesas maromas.
Abandonos, desvelos, miserias.
Castillos de almenas torcidas y falsas
Vivo
Soñando en idiomas de acentos lejanos.
Trepando a cerezos henchidos de vida.
Jugando con trompos, mirando a la luna.
Ansiando encontrar el camino hacia casa.Leer más...
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Poemismos
6.7.09
Perdidos
Me pregunto con qué serie de televisión relacionarán el verano de 2009 dentro de unos años, cuando tengan 30 como yo, los chaveas de ahora. Con Pérdidos (Lost, para los más ortodoxos)?? No creo, porque pese a ser la megaserie fantástica de la vida, ese poderoso enganchador de individuos (pues todos quedan hipnotizados con la peliculica antes incluso de que se estrelle el avión) que todo lo parece conseguir en materia de audencias y adhesiones ha sido presa de tal desbarajuste de horarios de emisiones y dado por tan diversos canales (Primero la 1, luego la 2 -o al revés-, ahora Cuatro, entre medias los deuvedés y los canales especializados de las plataformas digitales, sin olvidar el emule y sus poderes...), que a este paso, o uno está muy organizado y tiene una disciplina militar, o es muy posible que se haya tragao episodios salteaos de las cuatro o cinco temporadas, y claro, eso, en una trama cronológica y en la que pasan tantas cosas, es un follón.
Además, ¿cómo relacionar una serie tan guapa como esa (no pongo en duda que lo sea) con el verano, si la emiten durante todo el año? ¿Alguien me puede decir alguna cosa que estén dando por la tele en esta canícula, y que pueda considerarse producto veraniego cien por cien con potencial para dejar huella en nuestros tiernos chaveas o adolescentes de hoy? La respuesta es no. Pues sólo hay basura
Nosotros, en cambio, que tan felices fuimos sin móviles en los 80 y los 90 (no, no es demagogia, es verdad joer), tuvimos la grandísima suerte de hacer la digestión con productos imperecederos y que sólo puedo calificar como míticos. Y que por mucho que pasen los años, nunca estarán Pérdidos en nuestras memorias y/o corazones. Son muchos, pero se me vienen a la cabeza tres o cuatro. Los ordenaré como hay que ordenar las cosas, sin orden.
Perdido 1: Falcon Crest. Simplemente con la sintonía evoco los julios tórridos (antes de que hubiera cambio climático, también hacía calor en verano :)), de ventilador y corte de tres sabores (vainilla, nata, chocolate, primero se comía la nata, luego la vainilla y pal final, lo mejor, el chocolate). Sé que había una vieja mu mala, que le parecía a la mujer de Ronald Reagan y que le decían Ángela Channing. Me suena también un varón Dandy con trajecillo pijo y con fama de bombeador. Y muchas viñas.
Perdido 2: El Halcón Callejero. Es del que menos me acuerdo, pero sé que iba un tío con una moto que ni la de Lorenzo. Lo que más recuerdo es la miniatura de la moto negra que me compré (bueno imagino que me compraron) y que me duró unos pocos días, que andaba sola. Qué caña. Creo que ha sido uno de los juguetes más enrollaos que tuve en mi tienna infancia.
Perdido 3: El Equipo A. Bueno, esto son palabras mayores. Vaya por delante que a Hannibal Smith un servidor le tenía un gran respeto, y que el imprevisible Murdock me causaba una curiosa mezcla de hilaridad y de miedo (enténdase miedo como 'a ver qué inventa'), mientras que nunca comprendí por qué Fénix se beneficiaba a todas las jacas de la serie, estuvieran o no buenas. Por último, M A Barracus y su miedo enfermizo a volar, su cresta y su peculiar nombre cuando salían los créditos. "Vamos a ver -pensaba yo- si el tío se llama M. A. por qué narices le ponen Mr. T.???" Sigo sin entenderlo. Pero lo mejor, sin duda, del Equipo A era su furgoneta.
Perdido 4: El coche fantástico. Antes de que 'Jaseljof' se convirtiera en socorrista, se llamaba Michael Knight y tenía una virguería de coche llamado Kitt, que hablaba, saltaba y hasta se peía. Michael Knight. ¿Se puede tener un nombre más perfecto para una serie tan perfecta? Lo que me jodió (fue como un ultraje) fue cuando le cambiaron la voz a Kitt. Las leyendas urbanas de la época decían que el doblador se había muerto, aunque yo creo que lo que le pasó es que cambió su personalidad, se lió con una berlina parlanchina y se fueron de luna de miel a las 24 horas de Le Mans. ¿Alguien me lo puede confirmar? Bueno, pues tampoco llegué a saber si Knight, quien como Fenix también acababa empujando cada capítulo, llegó a meterla en caliente con su ayudante, que no me acuerdo cómo se llamaba (Bonnie?). Sí, la que iba siempre en el trailer. Y mención aparte para Devon, el jefe de la Fundación para la Ley y el Orden, que en un capítulo hasta traicionó a Michael, pero que era un jefe magnífico y, como todos los jefes, nunca hacía nada. Por mucho presupuesto que se tenga y mucho avión estrellao y mucho niño muerto, creo que nunca se hará nada mejor en tv que el Coche Fantástico.
P.D. 1: Un día me monté en el Coche Fantástico, en el Parque de Atracciones de Madrid. Y sí, era el de verdad, aunque nadie me cree. Tenía una foto hecha con una Polaroid, pero no sería yo si la conservara...
P.D. 2: Waxter, deberían pagarte los de Lost. Eres un gran comercial. Mándales la factura.
P.D. 3: En el video del Halcón Callejero, en el segundo 0.18 se vé perfectamente que el actor de aquella serie era el portero de Aquí no hay quien viva. P.D. 4: Ah!!, sé como acaba la serie de los cojones. Es un sueño, como el que tuvo Resines en Los Serrano.
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Además, ¿cómo relacionar una serie tan guapa como esa (no pongo en duda que lo sea) con el verano, si la emiten durante todo el año? ¿Alguien me puede decir alguna cosa que estén dando por la tele en esta canícula, y que pueda considerarse producto veraniego cien por cien con potencial para dejar huella en nuestros tiernos chaveas o adolescentes de hoy? La respuesta es no. Pues sólo hay basura
Nosotros, en cambio, que tan felices fuimos sin móviles en los 80 y los 90 (no, no es demagogia, es verdad joer), tuvimos la grandísima suerte de hacer la digestión con productos imperecederos y que sólo puedo calificar como míticos. Y que por mucho que pasen los años, nunca estarán Pérdidos en nuestras memorias y/o corazones. Son muchos, pero se me vienen a la cabeza tres o cuatro. Los ordenaré como hay que ordenar las cosas, sin orden.
Perdido 1: Falcon Crest. Simplemente con la sintonía evoco los julios tórridos (antes de que hubiera cambio climático, también hacía calor en verano :)), de ventilador y corte de tres sabores (vainilla, nata, chocolate, primero se comía la nata, luego la vainilla y pal final, lo mejor, el chocolate). Sé que había una vieja mu mala, que le parecía a la mujer de Ronald Reagan y que le decían Ángela Channing. Me suena también un varón Dandy con trajecillo pijo y con fama de bombeador. Y muchas viñas.
Perdido 2: El Halcón Callejero. Es del que menos me acuerdo, pero sé que iba un tío con una moto que ni la de Lorenzo. Lo que más recuerdo es la miniatura de la moto negra que me compré (bueno imagino que me compraron) y que me duró unos pocos días, que andaba sola. Qué caña. Creo que ha sido uno de los juguetes más enrollaos que tuve en mi tienna infancia.
Perdido 3: El Equipo A. Bueno, esto son palabras mayores. Vaya por delante que a Hannibal Smith un servidor le tenía un gran respeto, y que el imprevisible Murdock me causaba una curiosa mezcla de hilaridad y de miedo (enténdase miedo como 'a ver qué inventa'), mientras que nunca comprendí por qué Fénix se beneficiaba a todas las jacas de la serie, estuvieran o no buenas. Por último, M A Barracus y su miedo enfermizo a volar, su cresta y su peculiar nombre cuando salían los créditos. "Vamos a ver -pensaba yo- si el tío se llama M. A. por qué narices le ponen Mr. T.???" Sigo sin entenderlo. Pero lo mejor, sin duda, del Equipo A era su furgoneta.
Perdido 4: El coche fantástico. Antes de que 'Jaseljof' se convirtiera en socorrista, se llamaba Michael Knight y tenía una virguería de coche llamado Kitt, que hablaba, saltaba y hasta se peía. Michael Knight. ¿Se puede tener un nombre más perfecto para una serie tan perfecta? Lo que me jodió (fue como un ultraje) fue cuando le cambiaron la voz a Kitt. Las leyendas urbanas de la época decían que el doblador se había muerto, aunque yo creo que lo que le pasó es que cambió su personalidad, se lió con una berlina parlanchina y se fueron de luna de miel a las 24 horas de Le Mans. ¿Alguien me lo puede confirmar? Bueno, pues tampoco llegué a saber si Knight, quien como Fenix también acababa empujando cada capítulo, llegó a meterla en caliente con su ayudante, que no me acuerdo cómo se llamaba (Bonnie?). Sí, la que iba siempre en el trailer. Y mención aparte para Devon, el jefe de la Fundación para la Ley y el Orden, que en un capítulo hasta traicionó a Michael, pero que era un jefe magnífico y, como todos los jefes, nunca hacía nada. Por mucho presupuesto que se tenga y mucho avión estrellao y mucho niño muerto, creo que nunca se hará nada mejor en tv que el Coche Fantástico.
P.D. 1: Un día me monté en el Coche Fantástico, en el Parque de Atracciones de Madrid. Y sí, era el de verdad, aunque nadie me cree. Tenía una foto hecha con una Polaroid, pero no sería yo si la conservara...
P.D. 2: Waxter, deberían pagarte los de Lost. Eres un gran comercial. Mándales la factura.
P.D. 3: En el video del Halcón Callejero, en el segundo 0.18 se vé perfectamente que el actor de aquella serie era el portero de Aquí no hay quien viva. P.D. 4: Ah!!, sé como acaba la serie de los cojones. Es un sueño, como el que tuvo Resines en Los Serrano.
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Frivolidades
3.7.09
El bufé
Dice mi amigo Mr Tree que los buffets de los macrohoteles playeros, las pensiones completas y los grandes salones repletos de tíos en chanclas haciendo malabarismos con los platos, son contraproducentes para la salud. Tanto la salud física como la 'conyugal', pues asegura que las relaciones personales, lejos de fortalecerse por mor de la ociosidad y la ausencia de preocupaciones, se rasgan, y que si de por sí vienen rasgadas de casa, se llegan a producir lo que vienen siendo fracturas.
Tú estás en el buffet una hora o más, pero al final entre que te levantas para ir a por otro plato, a repetir de paella, o a por el tercer postre... resulta que vuelves y que ella está terminando el suyo, y que justo cuando te sientas, ella se levanta, y viene, se sienta y tú has ido a por bebida... (...) ... total, que al final cuando coincidís sentados, estáis comiendo y ni hablas con ella ni na. Sólo comes". Y así, tres veces al día, añado yo, que multiplicado por las seis o siete jornadas medias de estancia, vienen a sumar casi las 24 horas que tiene un día. O sea, que de siete, uno lo dedicas exclusivamente a bribonear y a pasar olímpicamente de la parienta.
En cuanto a la salud física, conociendo como conozco a Tree, entiendo aún más su teoría. "La clave está en el primer día. El peligro es atiborrarte el primer día, porque empiezas en el desayuno, arrasas poco después en el almuerzo y, después de la siesta de rigor y la piscinita, cierras el día con un homenaje nocturno", explica. Y cuando Tree dice homenaje nocturno en un contexto culinario, sé de lo que habla. Según su experiencia, sueles empezar a cambiar el paso y "al tercer día empiezas a prescindir del desayuno, y en el resto de comidas, sientes que todo te sabe y te huele igual, hasta que acabas pasando de cenar... y el buffet se convierte en tu pesadilla".
Lo que más gracia me hace, más allá de la pertinaz observación del comportamiento de nuestros congéneres con la que sin duda me divierto en esas orgías culinarias de todo a cien que suelen ser los buffets, es sin duda la variedad de platos imposibles con los que, todos, solemos experimentar. La división del plato no es para nada simétrica, más allá de que te afanes en intentar que el tomate de los macarrones (eso no le hace daño a nadie) que has aculado en un rincón no se mezcle con la merluza con guisantes que cubre gran parte del plato o con las albóndigas a la jardinera que acabas de incorporar con torpe pulso y desigual puntería. Un percal. Y lo mejor, bueno lo peor, es que al final acabas enfangando siete o doce platos de los cuales en más de la mitad quedan restos con los que se alimentaría cualquier familia etiope media.
Acabo de reservar cuatro nochecicas en uno de esos monumentos a las vacaciones mileuristas. Me sale a menos de 300 leuros, precio que me parece bastante razonable. Total, pienso rentabilizarlo agarrando un kilo por día y arrasando en el buffet. 1 por 4 ... 4. Tampoco es tanto. Más se perdió en Cuba y volvieron cantando, que diría David.
P.D. 1: Tree, a ver si esta vez eres capar de leer un blog como se leen los blogs. Es decir, pinchando en los enlaces (que si no, no tiene gracia)
P.D. 2: Ah, y de paso comentas, que me lo pide el ego. )
Leer más...
Tú estás en el buffet una hora o más, pero al final entre que te levantas para ir a por otro plato, a repetir de paella, o a por el tercer postre... resulta que vuelves y que ella está terminando el suyo, y que justo cuando te sientas, ella se levanta, y viene, se sienta y tú has ido a por bebida... (...) ... total, que al final cuando coincidís sentados, estáis comiendo y ni hablas con ella ni na. Sólo comes". Y así, tres veces al día, añado yo, que multiplicado por las seis o siete jornadas medias de estancia, vienen a sumar casi las 24 horas que tiene un día. O sea, que de siete, uno lo dedicas exclusivamente a bribonear y a pasar olímpicamente de la parienta.
En cuanto a la salud física, conociendo como conozco a Tree, entiendo aún más su teoría. "La clave está en el primer día. El peligro es atiborrarte el primer día, porque empiezas en el desayuno, arrasas poco después en el almuerzo y, después de la siesta de rigor y la piscinita, cierras el día con un homenaje nocturno", explica. Y cuando Tree dice homenaje nocturno en un contexto culinario, sé de lo que habla. Según su experiencia, sueles empezar a cambiar el paso y "al tercer día empiezas a prescindir del desayuno, y en el resto de comidas, sientes que todo te sabe y te huele igual, hasta que acabas pasando de cenar... y el buffet se convierte en tu pesadilla".
Lo que más gracia me hace, más allá de la pertinaz observación del comportamiento de nuestros congéneres con la que sin duda me divierto en esas orgías culinarias de todo a cien que suelen ser los buffets, es sin duda la variedad de platos imposibles con los que, todos, solemos experimentar. La división del plato no es para nada simétrica, más allá de que te afanes en intentar que el tomate de los macarrones (eso no le hace daño a nadie) que has aculado en un rincón no se mezcle con la merluza con guisantes que cubre gran parte del plato o con las albóndigas a la jardinera que acabas de incorporar con torpe pulso y desigual puntería. Un percal. Y lo mejor, bueno lo peor, es que al final acabas enfangando siete o doce platos de los cuales en más de la mitad quedan restos con los que se alimentaría cualquier familia etiope media.
Acabo de reservar cuatro nochecicas en uno de esos monumentos a las vacaciones mileuristas. Me sale a menos de 300 leuros, precio que me parece bastante razonable. Total, pienso rentabilizarlo agarrando un kilo por día y arrasando en el buffet. 1 por 4 ... 4. Tampoco es tanto. Más se perdió en Cuba y volvieron cantando, que diría David.
P.D. 1: Tree, a ver si esta vez eres capar de leer un blog como se leen los blogs. Es decir, pinchando en los enlaces (que si no, no tiene gracia)
P.D. 2: Ah, y de paso comentas, que me lo pide el ego. )
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Frivolidades
2.7.09
El bar de Luís
Comer careta en el bar de Luis, que te sirva Faustino un gitano fresquito y departir con el anfitrión, su cigarro siempre encendido y una sonrisa por saludo, con una copa fresquita, digestiva, y un platillo de almendrillas... Hacer eso de vez en cuando, cuando buenamente encarta... es una de esas satisfacciones impagables con las que a veces te premia la vida.
Es asombroso el influjo que tiene el tabaco. Y lo impredecible que es el ser humano. No creo que se haya inventado producto más rentable económicamente hablando que el que dio de comer en su día al vaquero de Marlboro y que tantos beneficios aporta a la industria y a sus manejantes. Así, has podido estar enfermito, viéndole los huevos a San Pedro (como le gustaba decir a Pepe, mi profesor de autoescuela, para ejemplificar sobre el peligro de la carretera), que, una vez recuperado, difícilmente podrás quitártelo de la cabeza, y pese a haber salido del peligro y haber vuelto a la vida, seguramente caigas. No conozco los detalles de la historia personal de Luis, pero seguro que comparte rasgos con otras miles, qué digo miles, millones de historias en el mundo. Pensaba todo eso mientras intercambiábamos impresiones sobre lo divino y lo humano sentados en la terraza que da al 'Circuito Urbano' del pueblo, después de que Luis le pidiera a su vecino de mesa un cigarro. Winston, creo que era. Lo pensaba, mientras me apetecía horrores que en vez de uno, nuestro vecino hubiera sacado dos...
A menudo los fumadores estamos dispuestos a pagar cualquier peaje con tal de apurar las 10 o 12 caladas de rigor, para luego apagar la colilla con desgana y hasta con asco, arrepentidos. Un arrepentimiento mecánico y caduco. Me ha alegrado volver a ver al empresario del año. Y a su gente. Ojalá lo repitamos muchas veces. Muchos veranos sofocantes como el que ya se asoma.
P.D. 1: Estoy perdiendo la cuenta de los días que llevo sin catarlo.
P.D. 2: Qué bueno está el tomatico aliñao... y qué trabajico cuesta terminar de digerirlo...Leer más...
Es asombroso el influjo que tiene el tabaco. Y lo impredecible que es el ser humano. No creo que se haya inventado producto más rentable económicamente hablando que el que dio de comer en su día al vaquero de Marlboro y que tantos beneficios aporta a la industria y a sus manejantes. Así, has podido estar enfermito, viéndole los huevos a San Pedro (como le gustaba decir a Pepe, mi profesor de autoescuela, para ejemplificar sobre el peligro de la carretera), que, una vez recuperado, difícilmente podrás quitártelo de la cabeza, y pese a haber salido del peligro y haber vuelto a la vida, seguramente caigas. No conozco los detalles de la historia personal de Luis, pero seguro que comparte rasgos con otras miles, qué digo miles, millones de historias en el mundo. Pensaba todo eso mientras intercambiábamos impresiones sobre lo divino y lo humano sentados en la terraza que da al 'Circuito Urbano' del pueblo, después de que Luis le pidiera a su vecino de mesa un cigarro. Winston, creo que era. Lo pensaba, mientras me apetecía horrores que en vez de uno, nuestro vecino hubiera sacado dos...
A menudo los fumadores estamos dispuestos a pagar cualquier peaje con tal de apurar las 10 o 12 caladas de rigor, para luego apagar la colilla con desgana y hasta con asco, arrepentidos. Un arrepentimiento mecánico y caduco. Me ha alegrado volver a ver al empresario del año. Y a su gente. Ojalá lo repitamos muchas veces. Muchos veranos sofocantes como el que ya se asoma.
P.D. 1: Estoy perdiendo la cuenta de los días que llevo sin catarlo.
P.D. 2: Qué bueno está el tomatico aliñao... y qué trabajico cuesta terminar de digerirlo...Leer más...
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Cosas serias
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